Somos un software de cumplimiento, así que empezamos por explicar con exactitud lo que exige la norma.
01
No existen multas de 10.000 € por trabajador
La cuantía vigente para una infracción grave va de 751 a 7.500 € por empresa. La cifra de 10.000 € por trabajador iba en el proyecto de ley de las 37,5 horas, que el Congreso rechazó el 10 de septiembre de 2025.
El Congreso rechazó la reducción a 37,5 horas el 10 de septiembre de 2025. El máximo legal sigue siendo de 40 horas semanales de promedio, salvo que tu convenio fije una jornada menor.
El Consejo de Estado emitió dictamen desfavorable en marzo de 2026 y el Gobierno lleva desde entonces aplazándolo. Lo que sí te obliga hoy es el artículo 34.9, vigente desde 2019.
No por la plantilla que tengas dada de alta. Sin mínimo de empleados, sin cuota de alta y sin permanencia: el precio sube persona a persona, nunca a saltos.
Una sola tarifa
1,40 €
al mes por cada persona que ficha, más IVA
No hay planes ni funciones reservadas al de arriba. Cada persona cuesta 1,40 € hasta 25, 0,55 € de la 26.ª a la 50.ª y 0,50 € desde la 51.ª. Pagando el año por adelantado, cerca de un tercio menos. Multiplica por la gente que ficha y ese es el recibo. Sin cuentas que interpretar y sin saltos que te dupliquen la factura al contratar a una persona más.
Y no hay cuota mínima. Si en tu empresa ficha una sola persona, pagas por una sola persona: 1,40 € al mes. Un suelo de facturación desmentiría el «pagas por quien ficha» en la misma página en la que lo prometemos.
La mayoría de los sistemas registran entrada y salida. El borrador del Real Decreto enumera once campos, y tres de ellos apenas los recoge ningún programa del mercado.
La ley pide que el registro sea fiable: que un asiento no se pueda cambiar sin que quede «una huella clara e indeleble de los cambios realizados y de su autoría». La mayoría de programas lo resuelve con un campo de «editado por». Eso no es una huella indeleble: es una nota.
Aquí cada fichaje se encadena al anterior con una firma matemática, igual que hace Verifactu con las facturas. Cambiar un registro del pasado rompe la cadenaentera y se nota al instante. Cada noche se sella el día y puedes descargarte el comprobante.
Y corregir un fichaje no lo edita: crea uno nuevo que necesita el visto bueno de la empresa y del trabajador. Si no hay acuerdo, queda registrada la discrepancia del trabajador, que es exactamente lo que pide el artículo 4.b del borrador y lo que hoy no hace nadie.
Déjanos tu correo y entrarás antes que el resto, con los catorce días de prueba desde el primer día. Preferimos decirte que aún no está a venderte una prueba que hoy no podríamos darte.